'Babylon', buena pero condenada al olvido
Hay películas que lo tienen todo para triunfar y sin embargo desde el momento de su lanzamiento comienzan a desprender un ineludible olor a fracaso. Da igual el cineasta que las firme, lo brillante de sus estrellas o lo potente de su promoción. Son el resultado de ideas que no se materializaron en el momento oportuno. En las que la ambición de sus productores chocó contra el muro de lo inevitable: el hundimiento en taquilla. Babylon (Damien Chazelle, 2022) es una de esas cintas condenadas a sumarse a la lista. Pero sus ridículas cifras de recaudación no son solo un fracaso individual, suponen además un clavo más en la tumba del cine de prestigio.
Porque sí, Babylon es una película de prestigio, un largometraje fabulosamente realizado. Se estrenó el pasado viernes en España de forma bastante discreta. De haber salido, digamos en el 2005, hubiese sido todo un fenómeno, como otras películas triunfadoras que ya he analizado aquí. Pero la realidad no es la de hace veinte años, y este tipo de cine adulto y referencial ya no tiene tirón para llenar salas. Solo le quedan las galas de premios como torre de marfil. Dicho todo esto, vamos con las claves de la película.
El argumento de Babylon nos sitúa en la ciudad de Los Ángeles en los años 20 del siglo pasado, en la época dorada del cine. En esa industria llena de ambición y excesos, se narran las historias de un actor que es la mayor estrella de las películas mudas -Brad Pitt-; la de una mujer que con mucho descaro se hace un hueco en el club -Margot Robbie-; y la de un currela muy avispado que escala puestos desde abajo -Diego Calva-. El primero vive su éxito pero no sabe que algún día pasará de moda; la segunda quiere triunfar pero en el fondo tiene un vacío vital y sentimental; y el último es honesto y honrado, está enamorado de la anterior y a base de sacrificio va logrando sus metas. Al final este último, el personaje de Diego Calva, se erige como el protagonista central del film.
La película comienza con una fantástica escena de fiesta en la que se nos presenta a los personajes y que se alarga la primera media hora de metraje. Desde ese momento sabemos que la historia va a ser exuberante. Todo se cuenta de una manera loca y desenfrenada. la idea funciona y mantiene el gancho. Las disparatadas situaciones en las que se encuentran los personajes marcan la pauta de la película. Pero al igual que sucedía en La La Land (íd., 2016), en el fondo lo que nos quiere contar su director Damien Chazelle es una historia de amor. Porque si bien el personaje de Brad Pitt tiene un desarrollo y unas motivaciones distintas, los de Margot Robbie y Diego Calva son víctimas de un romance imposible que se convierte en el eje central del último tramo de película. Las actuaciones de los tres protagonistas son increíbles, aunque uno acaba hipnotizado por las piernas de Margot Robbie. Del cásting de secundarios tengo que destacar a Tobey Maguire, que hace un papel breve pero tremendo, por su repugnancia.
Lo que más me ha deslumbrado de esta película han sido la banda sonora, que es increíble, y el diseño de producción, o sea la ambientación. La recreación de la época está muy lograda, pero no es dogmática, si no que aplica ideas muy originales. Creo que si bien esta historia de ascenso y caída la hemos visto muchas veces antes, la calidad en la narración y su cuidada puesta en escena elevan la película a un notable alto. Me ha gustado y entretenido a pesar de sus más de tres horas de duración.
Conclusión
Babylon es una película buena, con gancho. Muy ruidosa y aparatosa, pero que deja un buen aroma al final, a pesar de amagar con irse por las ramas. También es una carta de amor al cine, con esa impresionante última escena. He disfrutando viéndola, sin duda. Da pena que, como he hablado al principio, vaya a pasar con más pena que gloria por la cartelera.
Esta película lleva poquísimo dinero ganado. A pesar de haber costado 110 millones de dólares, en Estados Unidos solo lleva recaudados 15 en su primer mes. Y no parece que el mercado internacional la vaya a salvar. En el apartado de premios, se alzó con el Globo de Oro a mejor banda sonora y suena como una de las grandes favoritas para los Óscar, cuyas nominaciones conoceremos esta semana.
- Nota final 8.5/10 -



Tres horas me parece demasiado
ResponderEliminarYo quería verla el finde que viene
ResponderEliminarCuando te refieres a un clavo más al cine de prestigio te refieres a las pelis caras de prestigio no?
ResponderEliminarSí, efectivamente, las pelis de prestigio de bajo presupuesto seguirán ahí
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