'The Florida Project', sin perder la sonrisa
En el mundo del cine independiente, la ilusión es algo difícil de encontrar. Normalmente contemplamos historias que por estar tan pegadas a la realidad, que es de por sí dramática, no son nunca cuentos de hadas. The Florida Project (Sean Baker, 2017) constituye, en parte, una pequeña excepción a esa regla. Es comedia, porque inevitablemente te ríes, pero a la vez drama; toda una rara avis dentro del género indie. Más específicamente es una coming-of-age movie , una clase de película cuya trama aborda el crecimiento de sus personajes -normalmente el paso de la infancia a la adolescencia-. En este caso, el de una niña de primaria que vive en los suburbios de una ciudad estadounidense muy próxima a Disneyworld, en la soleada Florida. La historia se ambienta a lo largo de un verano en el motel donde esta niña, de nombre Moonee, vive con su joven madre, que se llama Halley. Las dos habitan una especie de realidad paralela en la que los problemas del día a día se sobrellevan mejor si ...