'Babylon', buena pero condenada al olvido
Hay películas que lo tienen todo para triunfar y sin embargo desde el momento de su lanzamiento comienzan a desprender un ineludible olor a fracaso. Da igual el cineasta que las firme, lo brillante de sus estrellas o lo potente de su promoción. Son el resultado de ideas que no se materializaron en el momento oportuno. En las que la ambición de sus productores chocó contra el muro de lo inevitable: el hundimiento en taquilla. Babylon (Damien Chazelle, 2022) es una de esas cintas condenadas a sumarse a la lista. Pero sus ridículas cifras de recaudación no son solo un fracaso individual, suponen además un clavo más en la tumba del cine de prestigio. Porque sí, Babylon es una película de prestigio, un largometraje fabulosamente realizado. Se estrenó el pasado viernes en España de forma bastante discreta. De haber salido, digamos en el 2005, hubiese sido todo un fenómeno, como otras películas triunfadoras que ya he analizado aquí . Pero la realidad no es la de hace veinte años, y est...