'Napoleón', mucha guerra dabas tú
Tenemos ahora mismo en los cines una de las películas más esperadas del año, estrenada el pasado viernes. El tema que trata sumado a la enorme promoción realizada ha despertado el interés para acudir a ver Napoleón (Ridley Scott, 2023). La gente ha respondido y las salas día a día están realmente llenas. Yo he sido uno de esos espectadores. Además, con la atención realmente disparada por saber cómo sería la versión de Hollywood del famoso emperador, muerto doscientos años atrás, pero con un vasto legado que perdura hasta nuestros días. Por de pronto decir que esta es una biografía correcta y entretenida, aunque vaga e incompleta en su narración, realizada en clara progresión de menos a más. Vamos ya con la sinopsis.
En Napoleón se cuenta la vida adulta de Napoleón Bonaparte, un militar francés -de Córcega- nacido en el verano de 1769 y muerto en la primavera de 1821. La narración comienza en tiempos de la Revolución Francesa (1789), cuando los borbones fueron ejecutados y se instauró la Primera República del país galo. De una manera bastante somera se narra el ascenso de Napoleón a emperador de Francia, a la vez que se enlazan estos hechos con el enamoramiento de su futura mujer Josefina. La mayor parte del metraje se dedica a analizar la relación matrimonial, harto extraña, de dependencia. Una vez sintetizada la personalidad de ambos, la trama militar coge fuerza en la última recta y el ocaso del personaje, su derrota final, supone el clímax y fin de la película. Termina en lo alto, marca de la casa de su director, un recurso fraguado a lo largo de décadas de carrera en filmes como Gladiator (2000) o Thelma & Louise (1992).
Precisamente desde la película de gladiadores no había vuelto a trabajar Scott con el afamado Joaquin Phoenix, que en Napoleón interpreta al protagonista. El actor outsider por excelencia realiza un buen trabajo, no es su mejor papel, pero le da al Bonaparte su toque característico. Leí en la prensa especializada que incluso le reescribieron varias escenas para su lucimiento personal. Acompañando a Phoenix en el papel coprotagonista tenemos a la británica Vanessa Kirby. Su interpretación de Josefina resulta bastante interesante y roba el foco en la mayoría de sus escenas. Ya suenan rumores de premios para ella, vista antes en la saga de Misión imposible (1996-), en la teleserie The Crown (2016-) o en el drama Fragmentos de una mujer (2020).
Nada que destacar en el resto del reparto, con caras poco conocidas para interpretar al desfile de reyes, duques, zares, ministros... que vemos en pantalla. Ya estaba el presupuesto gastado para seguir fichando estrellas. Y es que en esta superproducción hay muchos cañonazos, caballos y ejércitos en escenas muy caras de grabar, más aún siendo de época. Si sacamos de la ecuación la minuciosa disección de la relación conyugal, nos queda una trama de batallas bastante chulas que son lo mejor de la película, especialmente hacia el tramo final. Una pena que no se haga ni una mención a España y a la Guerra de Independencia (1808-1814) contra el invasor francés. Y eso que les dimos al Bonaparte y a su hermano Pepe Botella tantos o más quebraderos de cabeza que los mujiks en la estepa.
Yo creo que en general a Scott le ha quedado una película entretenida, que deja buen sabor de boca pero que resulta bastante incompleta como biografía de una persona tan importante. Esto él ya lo sabe, pues prepara una versión de cuatro horas para estrenarse en streaming en Apple TV+, que es la productora. Mucho material extra que por ventura mejorará el resultado final, pero que probablemente se suma en el olvido por tan larga duración. En cines se ha quedado en dos horas y cuarenta minutos. Que, por cierto, podían haber estado mejor aprovechados, porque varios pasajes claves en la vida del personaje se pasan de puntillas, como os decía en la sinopsis con su ascenso al trono.
Conclusión
El resultado final es el de una obra bastante brillante en el aspecto técnico, notable a nivel actoral y atmosférico, pero que palidece en su narración, en exceso encorsetada. Realmente la vida de Napoleón Bonaparte resulta inabarcable para un filme que se tiene que estrenar en salas con una duración razonable. Fijaos que el único otro largometraje -y tan largo- dedicado a contarnos la vida del petit caporal llega a las más de cinco horas. En ese aspecto la obra de Scott sí que resulta algo pretenciosa. El formato la obliga a simplificar en exceso, la limita.
Simple o no, lo importante es que no he visto muchos bostezos en la sala, ni entre los espectadores más propensos a la siesta, así que la película en sí ha resultado bastante amena. No es una cinta de culto ni mucho menos, ni se debe tomar como una enciclopedia, pero se pasa un buen rato con ella. No me ha decepcionado en ese aspecto. Le presiento un buen recorrido comercial.
- Nota final 6.5/10 -



Has vuelto a poner notas 👏🏼
ResponderEliminarVista y es lo que dices, todo demasiado prieto!!
ResponderEliminarmucha sangre, yo fui acompañada y fua que pasote
ResponderEliminarMmm pensaba ir a verla pero no sé...
ResponderEliminar👍👍👍 buena reseña
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