'Avatar: El sentido del agua', el esperado regreso a Pandora
Tras trece años de espera la semana pasada llegó a las carteleras, en estreno mundial, la película Avatar: El sentido del agua (James Cameron, 2022). Todo un espectáculo visual previsto en principio para el año 2015 pero que se aplazó todo este tiempo por los caprichos megalómanos de su director, que se convenció de que lo mejor era hacer toda una saga de este universo. Tendencia que por otra parte se ha consolidado en el cine de esta última década tras los bombazos de taquilla de dinastías como Los Vengadores, Star Wars o Spiderman; las gallinas de los huevos de oro de los grandes estudios de producción. Al fin y al cabo el cine en su mayor vertiente es un negocio del que come mucha gente y es necesario que sea cuanto más rentable mejor, algo que todos debemos asumir aunque a veces vaya en contra de la calidad del producto.
Ya para entrar en materia, en Avatar: El sentido del agua -o Avatar 2, lo que ustedes prefieran- se sigue la historia de los protagonistas de la primera mucho tiempo después de la entrega original. El ex marine Jake Sully ahora tiene una familia de varios hijos, y alguno más adoptado, y vive pacíficamente en Pandora en convivencia con algunos humanos. La vida sigue su curso hasta que una nueva amenaza les acecha, aunque en realidad es una vieja amenaza: pues han clonado al malo de la primera entrega y ahora este busca venganza a sangre fría. Esta es una idea que me ha gustado bastante, la del villano eterno, aquel que aunque lo derrotes muchas veces siempre vuelve. Es una clara referencia a la película que hizo famoso a su director: Terminator (íd., 1984). Total, que como el malo persigue exclusivamente a la familia Sully, para no provocar daños colaterales él y su mujer toman la decisión de exiliarse en unos archipiélagos marinos en los que vivirán emocionantes aventuras acuáticas.
La película está impecablemente hecha, aunque cuesta entrar en ella. Esto se debe a que la trama se aborda de manera ingenua, es decir, que narra la historia sin volver a introducirte en el mundo y en los personajes, dando por hecho que aún tienes frescos en la mente los acontecimientos de la primera, como si no hubiesen pasado nada menos que trece años entre medias. Aviso por si alguien va a verla después de leer mi reseña que tenga presente esto. Pasada la primera hora el crescendo funciona muy bien y el tramo último se disfruta mucho, pues es muy muy entretenido. Cameron siempre ha sido un cineasta con gran sentido del espectáculo. Por cierto que el clímax final se desarrolla en una nave que se hunde en el mar, a lo Titanic (íd., 1997).
A la película se le augura un taquillazo de los gordos, aunque dudo que alcance los números de su predecesora, que es la cinta más taquillera de todos los tiempos -sin ajustar la inflación-. Es evidente que en todos estos años la industria del cine ha cambiado mucho y el modelo de consumo ya no es el que era. Aun con todo, Cameron, en un acto de fe sin precedentes decidió grabar la tercera película de la saga y partes de la cuarta confiando en su instinto de tiburón de Hollywood. Esperemos que todas ellas, incluida la quinta y última -prevista para 2028-, lleguen a ver la luz.
A mí me ha gustado bastante dentro de su género, el de las películas con estética de videojuego. Personalmente yo siempre he tenido absoluta predilección por los actores de carne y hueso y en esta aparecen aún muchos menos que en la primera. No obstante, hay que reconocer que Avatar: El sentido del agua es todo un prodigio de la animación digital aunque en proporción es mucho menos revolucionaria que lo que fue su predecesora. La película argumentalmente no tiene mucho más que analizar, está hecha para disfrutar no para remover conciencias, aunque incluye un claro mensaje ecologista. Es simplemente ponerse las gafas 3D y disfrutar con un buen cubo de palomitas.
Conclusión
La película a mí me ha gustado. Repito, no es el tipo de contenido que me vuelva loco pero es una obra sin pretensiones filosóficas hecha para disfrutar a lo grande. Y cumple su cometido. Creo que es importante que se alcancen las expectativas y la película triunfe en taquilla para demostrar que el cine tradicional todavía no ha dicho su última palabra. Así que os animo a todos a verla.
En el apartado de premios de momento ha logrado nominaciones a mejor película de drama y mejor dirección en los Globos de Oro y se ha introducido en el prestigioso top diez de mejores películas del año de la National Board of Review. Entre la crítica profesional había menor expectación y la acogida está siendo de todos los colores. Creo que lo mejor es ir al cine y sacar vuestras propias conclusiones.
- Nota final 7/10 -



Creo que las del señor de los anillos también se grabaron todas a la vez
ResponderEliminarSí, tienes razón!
EliminarMe ha gustado tu crítica Eduardo, la peli no te ha vuelto loco pero nos la recomiendas para disfrutar de un maravilloso espectáculo visual. No creo que la vea, no es el tipo de película que me gusta.
ResponderEliminarNi vi la primera ni pienso ver esta, no me interesa
ResponderEliminarQue amargado, yo este finde no me la pierdo por nada del mundo
EliminarYo la he visto y creo que no está a la altura de la primera en espectacularidad
ResponderEliminar