'As bestas', la violencia estalla entre vecinos
El pasado viernes se estrenó en cines la película española As bestas (Rodrigo Sorogoyen, 2022). Irónicamente, la cinta llega con retraso a las salas de nuestro país -en Francia debutó el 20 de julio- y justo el fin de semana de un estreno de Marvel. No parecen circunstancias favorables, sin embargo, la acogida se prevé buena. En lo artístico, la película es un notable en el resultado final aunque contiene tramos de sobresaliente y otros de justito suficiente. La cinta de Sorogoyen era uno de los largometrajes más esperados de este último tramo de 2022, por lo que merece la pena su reseña.
En As bestas se narra la tensa historia de un matrimonio francés -Antoine y Olga Denis- que hace algún tiempo se mudó a una pequeña aldea gallega, situada en un valle montañoso de Lugo. Lo que se suele conocer como Galicia profunda. Allí, inician un proyecto vital nuevo. Mientras se dedican a la agricultura, comienzan a rehabilitar viejos caseríos para impulsar el turismo rural en la zona. No obstante, la presencia de estos dos forasteros despierta recelo entre la comunidad local. Sobre todo, entre dos hermanos ganaderos cuyos motivos de odio descubrimos según avanza la trama. Estos hermanos -Xan y Lorenzo Anta- confrontan cada vez más con los gabachos y convierten el film en una historia de violencia. La trama gira en torno a estos cuatro personajes a los que se suma la primogénita del matrimonio en el último tercio de metraje.
El reparto está constituido por Marina Foïs como Olga, Denis Ménochet como Antoine, Luis Zahera como Xan, Diego Anido como Lorenzo y Marie Colomb como Marie, la hija de los franceses. No son superestrellas, pero me paso la peli entera pensando «¿de qué me suena el actor francés?». Hasta que salgo de la sala, lo busco y me doy cuenta que es el mismo que daba vida al granjero acosado por Christoph Waltz al comienzo de Malditos bastardos (Q.T., 2009). Por lo que existe un velado guiño de esta película a aquella, ya que en esta Ménochet también da vida en cierto modo a un granjero acosado. Esta vez no por los nazis, si no por sus vecinos.
As bestas es una buena película, excelente en la mayor parte de su metraje pero que incurre en el error de llegar al clímax demasiado temprano. Desde ese momento, la historia se parte en dos y lo que hasta entonces era un fascinante relato de violencia entre vecinos, rozando el paroxismo, de repente invierte su punto de vista y se convierte en un retrato de la pérdida y la soledad. Habrá a quien le parezca brillante esta decisión de guión, a mi me ha fastidiado un poco porque las imágenes de la película me parecían más poderosas en la vertiente de thriller que en la de drama. El epílogo es ciertamente insatisfactorio.
Ese flojo epílogo o último tramo transforma lo que podía haber sido una obra maestra en una película que finalmente se queda en el notable. No obstante, As bestas merece la pena porque narra una historia impactante con naturalidad en la acción, es decir, el relato de unos rifirrafes que podrían suceder perfectamente en la vida real. De hecho la historia está inspirada en unos acontecimientos similares ocurridos en el año 2010. Aún sin conocer ese dato, uno sale del cine convencido de que esto puede pasar. Lo mejor de la peli es que la diferencia entre buenos y malos, a pesar de existir, contiene muchos matices y el espectador es informado de los motivos que tienen los malos para confrontar, que resultan hasta cierto punto comprensibles. Estos matices en los personajes son los que sacan a la peli del terreno del cine convencional para convertirlo en cine elevado, de gran calidad. Aunque -debido a su bajón final-, también irregular.
A pesar de las dudas, el balance definitivo es bueno. Sorogoyen demuestra su enorme crecimiento y consolidación como uno de los mejores cineastas de este país. El director de El Reino, Que Dios nos perdone o la miniserie Antidisturbios aprovecha al máximo el impresionante entorno natural de la trama, mostrándolo como un lugar idílico de la naturaleza pero convirtiéndolo en un infierno de violencia por la acción humana: la ira y el rencor. En el film la tensión acaba inevitablemente por estallar, lo que envenena las personalidades y hasta los cultivos de los personajes. Incluso se establecen símiles visuales entre hombres y animales, como el sometimiento del caballo en el prólogo que se repite más adelante con las personas. Al final, el título de la película -Las bestias, en castellano- ya nos da pistas.
Conclusión
La película As bestas es ahora mismo una de las mejores experiencias para vivir en una sala de cine. Posee tramos excepcionales, aunque le falta algo más. Tal vez haber contado la historia íntegra desde el mismo punto de vista. Aún así, es una película áspera en el buen sentido, realizada con dedicación y excelentes interpretaciones. Atención al papel de Luis Zahera como Xan, una de las caracterizaciones más naturales y acojonantes del cine español.
La recepción tanto de taquilla -avalada por los buenos resultados en Francia- como de crítica está siendo muy positiva. La película pasó por el Festival de Cannes, por el de San Sebastián -donde ganó el premio del público- y por el de Tokio -donde fue galardonada a la mejor película, dirección y actor, Ménochet-. Sin duda, una de las favoritas para los próximos premios Goya.
- Nota final 8/10 -



Tendré que ir a verla!!
ResponderEliminarTotalmente merecidos los 9 premios
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