'The Batman', el renovado murciélago es una decepción
No es ningún secreto que después de las brillantes películas anteriores existía cierta inquietud entre los fans de Batman. Inquietud por cómo se iba a afrontar este reboot de la saga del murciélago diez años después y con la sombra de Christopher Nolan, tan alargada como la capa del héroe, planeando por encima. Lo cierto es que The Batman (Matt Reeves, 2022) es una película realizada con dignidad y artesanía, pero floja y decepcionante en su resultado general. Sus altas pretensiones, desmarcándose de otras cintas de superhéroes ya desde su original tráiler, han resultado vacuas y sin fundamento. La cinta de DC no apesta a subproducto refrito como otras películas de su rival Marvel, pero en su intento de mezclar el universo de los superhéroes con el de las cintas de detectives más negras -véanse las influencias de David Fincher y películas como Se7en- deviene en un entretenimiento escaso para el gran público y una trama poco atractiva para el cinéfilo más apasionado.
Sin revelar spoliers -aunque tampoco fastidiarían mucho, pues el film tiene tan poca chicha como Robert Pattinson en el papel de superhéroe-, la nueva cinta de Batman comienza pocos años después de que este se haya enfundado su nueva identidad. A Bruce Wayne las dudas le asaltan porque no sabe aún si realmente está contribuyendo a mejorar su ciudad. Es en estas cuando un villano llamado Enigma salta a la palestra. Este tal Enigma se dedica a asesinar personalidades conocidas de Gotham -el alcalde, el comisario de policía, el fiscal- acusándoles de corrupción y tratando de exponerlos delante de la opinión pública. «Este cabrón no solo te mata sino que encima destruye tu reputación» llega a decir uno de los personajes. Y a partir de ahí viene la clásica historia en la que el héroe debe superar sus problemas personales a la vez que intenta parar los pies al villano, en un crescendo en el que Batman salva a la ciudad y además gana como persona. Vamos, el clásico argumento de toda película de superhéroes que se tercie.
¿Qué falla en The Batman? Intentaré primero no atizar demasiado al director Matt Reeves, pues tampoco es un cineasta muy prestigioso y no se le pueden pedir peras al olmo ni uvas al espino. Ya sabemos que Christopher Nolan y su trilogía dejaron el listón muy alto. Pero vamos, Reeves demuestra suma torpeza en la dirección de las escenas de acción, especialmente porque mete al héroe en jardines de los que luego no lo sabe sacar: la huida de Batman del edificio de policía, planeando como una ardilla, resulta absurda. La escena en la que en coche persigue al Pingüino, también. Desde luego que los ejecutivos de la Warner cometieron un error al contratar para una superproducción de Hollywood a un director cuya filmografía consta en su mayoría de reboots o remakes y ni una sola película destacada o memorable.
El elenco, para mí gusto, está muy mal escogido. Solo se salvan John Turturro como Carmine Falcone y un hipermaquillado Colin Farrell como el Pingüino. Estos dos personajes son los más carismáticos del film y los únicos que parecen tomarse medianamente en serio su papel, especialmente este último. Lo demás es un desastre. Para empezar, Robert Pattinson en el papel de Batman es un cero a la izquierda. A diferencia de otras opiniones, a mi él me parece un actor respetable, pero su elección me resulta rocambolesca pues Pattinson aporta nula expresividad y sentimiento en su intento. En estos pecados también incurría Ben Affleck, pero al menos este tenía percha para llevar el disfraz de superhéroe, no como Pattinson, al que veo más en un papel de malo. Sin embargo, Zöe Kravitz como Catwoman no está del todo mal aunque su historia tiene un peso muy débil en la trama. Paul Dano como el villano Enigma sobrepasa todos los límites de la decencia cinematográfica cuando su alter ego por fin se carea con Batman en la escena de la cárcel. Este intercambio entre ambos trata de emular al del interrogatorio del Joker en El caballero oscuro pero resulta ridículo por el histrionismo de Dano y la poca imaginación de Reeves para crear una puesta en escena original.
Pero, sin duda, los personajes más irritantes para mí han sido el del mayordomo Alfred y el detective Gordon, de los que Michael Caine y Gary Oldman dan el relevo a los poco carismáticos Andy Serkis y Jeffrey Wright. Entiendo que Caine y Oldman ya tienen una edad, pero el cambio de actores aquí resulta insoportable por las pocas dotes interpretativas de los nuevos elegidos. Por otro lado, al personaje de Lucius Fox -ingeniero de los artilugios de Batman-, otrora interpretado por Morgan Freeman, literalmente se lo cargan del guión y su personaje se esfuma de la saga.
Antes de mencionar los puntos positivos, he de decir que hay otros aspectos que me han decepcionado. Seré breve. Creo que a lo largo de la cinta se abusa de la voz en off para el protagonista, en el naufragado intento de crear un superhéroe sensible y cercano, idea que se ve lastrada por la inexpresividad de Pattinson y el abuso de este estilo de narración. El diseño de la ciudad de Gotham mola, pero el del Batmóvil, la mansión Wayne y los artilugios y armas que usa Batman me resulta mediocre, especialmente al compararlo con la gran imaginación e inventiva que demostraba Nolan en su trilogía. El clímax de la película, la traca final, me ha resultado bastante flojo e inadecuado, con una concatenación de eventos mal trazada y unas peleas y escenas de acción que buscan más guiñar el ojo al espectador que realmente dejar huella.
En los aspectos positivos, me ha gustado bastante la fotografía de Greig Fraser, la iluminación que este realiza en los interiores y -especialmente- en las calles de Gotham resulta profundamente atractiva, original y rompedora con las películas anteriores. El ambiente marcado de cine negro ayuda a hacer más creíble la historia detectivesca. No he visto las pelis de Batman de Tim Burton de los años 90, pero es obvio que esta es una nueva propuesta muy diferente a lo visto en las últimas cintas del hombre murciélago. Los tonos rojizos marcan un antes y un después en la estética de las futuras películas del superhéroe de DC. La banda sonora de la cinta, a cargo de Michael Giacchino, también me ha resultado atractiva pues sus misteriosos acordes contribuyen por momentos a captar la atención del espectador y hacerle más llamativa la historia detectivesca que están presenciando sus ojos.
Conclusión
La vuelta de tuerca que ha supuesto esta nueva película de Batman me ha parecido, en general, sumamente torpe e innecesaria. La mayoría de aspectos de la producción no encajan como deberían, condenados por la poca eficacia de un director escogido con mal gusto. Además, el metraje de casi tres horas está horriblemente estirado, lo que provoca que The Batman se haga más larga que un finde sin dinero.
En definitiva, esta es una película que no escapa a la sombra de sus entregas anteriores -Batman Begins, El caballero oscuro y La leyenda renace-. Poseedora de una pretenciosidad que nunca llega a justificar, The Batman se tambalea debido a unos cimientos poco sólidos y acaba cayendo cual castillo de naipes, pues detrás de la que parecía una de las propuestas más atractivas de la temporada resulta que solo había humo, puro humo.
- Nota final 5/10 -
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